Por Javier Bon (@javier_bon)
Un partido con pocos espacios, trabado, luchado. Así fue la final de ida de la Libertadores. No hubo lugar para el juego, y sí demasiados pelotazos. El 1 a 1 le cayó mejor a Corinthians, que, con su estrategia basada en el contragolpe, le empató sobre el final a Boca en Buenos Aires.
Un partido con pocos espacios, trabado, luchado. Así fue la final de ida de la Libertadores. No hubo lugar para el juego, y sí demasiados pelotazos. El 1 a 1 le cayó mejor a Corinthians, que, con su estrategia basada en el contragolpe, le empató sobre el final a Boca en Buenos Aires.








